Veredicto
El Hyundai Tucson I 2.0 CRDi 140 CV es un SUV práctico y robusto, pero en el mercado usado requiere comprobar si se ha solucionado el problema del recubrimiento del depósito de combustible. Si el depósito ha sido saneado y el bimasa está en buen estado, es una opción económica y duradera para viajes largos.
Problemas comunes
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Desprendimiento de recubrimiento interior del depósito de combustible D4EA
AltaLa pintura de protección interna del depósito metálico se degrada con el paso de los años y el contacto con el diésel, formando escamas que obstruyen el aforador, colapsan la bomba de baja presión y dañan los inyectores Bosch.
Aparece hacia 120.000 - 180.000 km Reparación 700 – 1.600 € -
Desgaste del volante bimasa y kit de embrague en motor D4EA 140 CV
AltaEl par de 305 Nm gestionado por la caja manual de 6 marchas produce holgura acelerada en los muelles del volante bimasa, provocando vibraciones notables al ralentí y retemblores al iniciar la marcha en primera.
Aparece hacia 120.000 - 170.000 km Reparación 850 – 1.400 € -
Atasco de la geometría variable del turbo Garrett en D4EA 140 CV
MediaA diferencia del anterior bloque de 112 CV con turbo de geometría fija, la variante de 140 CV utiliza turbocompresor VGT cuyas álabes móbiles se agarran por hollín si realiza trayectos urbanos, provocando pérdidas bruscas de potencia y modo de emergencia.
Aparece hacia 130.000 - 190.000 km Reparación 450 – 1.100 € -
Obstrucción por carbonilla en la válvula EGR
BajaLa recirculación de gases de escape en este motor diésel Euro 4 acumula sedimentos de hollín que traban el actuador de la EGR, ocasionando tirones entre 1.500 y 2.200 rpm y encendido del testigo de avería de motor.
Aparece hacia 90.000 - 140.000 km Reparación 180 – 420 €
De dónde salen estos datos
Pendiente de verificar
- Boletines técnicos e historial de intervenciones en taller para Hyundai Tucson JM 2.0 CRDi